jueves, 10 de noviembre de 2022

Nuestro Macondo, viernes 4 de noviembre de 2022

 Buenas tardes de noviembre queridos Diversos. Siguen los versos en nuestra mesa del fondo y seguimos compartiéndolos.

Como siempre acompañados de besos.



ÁCrónica de Diversos, Macondo 18 horas del 4 de Noviembre de 2022. Estaba solo, solo en un lugar lleno de gente, unos jugaban al ajedrez, otros jugaban con el móvil a saber a qué, otros extrañamente charlaban mientras saboreaban los cafés. En fin estaba en una isla solitaria rodeado de un maravilloso mar agitado. Y de repente “una sirena”, tanto tiempo navegando solo y de repente Ulises recibe a una sirena, Carmen mi “gorrión de Paris”. Inmensa alegría como diría nuestro don Antonio, ausente este viernes en esta isla desierta. Y a continuación un trovador, Troveiro, Carlos Blanco y ya somos tres. Y como no hay dos sin tres, ni tres sin cuatro para llenar esta isla recordando tiempos, un placer con María Placeres como si no pasase el tiempo y ya somos cuatro. Y así entre animadas charlas cruzadas sobre los pasos que da la vida de cada uno de nosotros en este mundo cruelmente poético que nos ha tocado vivir disfrutamos de la corta velada pues la tarde no da para más. Y como no podía ser de otra manera Carmen nos deleitó con un poema en gallego “con esa voz que ya echábamos de menos”. Y yo le repliqué con unos versos de mi primer libro editado “Hijos del Fuego”. Mientras tanto María guardaba testimonio fotográfico de todo el momento vivido. Y así con la promesa de volvernos a ver el próximo viernes os dejo los versos que acompañaron y completaron a lo largo de las dos horas de este viernes la isla en la mesa del fondo del Macondo. 


Arelo ser un can// doce e mansiño// 
para espallecerme xunta a ti// na eira// 
e sentir a tú aman de compañeira// 
cando me deas pan// e mais touciño. 

Arelo ser un can, un petusiño, 
para brincar ó teu colo// cando queira// 
e ulirte decotío toda enteira// 
ou bicarche a faciana// co fouciño. 

Arelo ser un fiel can de palleiro// 
e ladrar na túa porta// noite e dia// 
deica alonxar o lobo raspiñeiro. 

Arelo ser un can de compañía// 
e lamber o teu corpo churrusqueiro//
como lambe o nordés// a neve fría. 

Fiz Vergara Vilariño 
“Antoloxía poética” en la voz de Carmen Torreiro. 

Recogeré en mis manos 
todos los mares del mundo. 
Rodearé con mis brazos 
todas las estrellas del Universo. 
Besaré con mis labios 
 todo el amor infinito. 
Y sin embargo 
no lograré ser feliz… 

Francisco E. Vila “Ebernach el druida” y ya os imagináis en la voz de quien. 


 Hasta el 11 del 11 a las 18:00 en “la Isla del fondo” del Macondo

viernes, 4 de noviembre de 2022

Nuestro Macondo, viernes 28 de Octubre de 2022

Buenos días mis queridos Diversos, la poesía y la vida continúa en nuestro rincón del cafe de Macondo. Que sigan los besos y los versos.
Ángeles.




Crónica Macondo, viernes 28 de Octubre de 2022. 

Alguien dijo en su momento que “tiempos pasados fueron mejores”. Y alguien dijo también que esa frase es posiblemente la mayor falacia extendida a lo largo de la faz de la tierra. Siempre tendemos a pensar en el pasado para avanzar. Realizamos una mirada atrás para coger impulso, promovidos por la añoranza de buenos momentos vividos, experiencias personales aparentemente alegres y rememorativas. Nos sentimos felices por un momento puntual que se propaga ocupando una época. Y aprovechando el lugar, la mesa del fondo, los cuadros que nos rodean, Alfonso “el Quijote” y yo, Gabriel García Márquez dijo en una ocasión que la vida no es la que uno vivió, si no la que uno recuerda y como la recuerda para contarla. Y la verdad es que no comulgo con esa “falacia” antes mencionada y estoy más de acuerdo con Gabriel, sobre todo sentado donde estoy. Recuerdo unas reuniones de amigos los sábados a las once de la mañana en esta mesa del fondo y con los intereses que nos unían la cultura y la amistad. Si, se añoran esos momentos, esos sábados cuando todos nosotros o la mayoría, libres de ocupaciones laborales, teníamos tiempo de tomar un café y disfrutar de las artes en general con total tranquilidad. Eran tiempos que se añoran, que no eran falacias, eran tiempos que nos enriquecían intelectualmente. Y hoy nosotros dos, sólo nosotros dos charlando sobre la vida, el destino, la felicidad y las ilusiones de dos poetas con sus obras editadas y las que se editaran. Y hablando y hablando terminamos la tertulia intercambiando, con la promesa de devolverlos y comentarlos el próximo viernes dos poemas, uno el de Alfonso “O FOL DA NOSA FALA” y el mío “SINTO”. Ambos en nuestro gallego. Por cierto un recuerdo a Carlos Blanco que no pudo venir por el fallecimiento de un familiar. Y por último que puede que los sábados el Macondo no abra tampoco por la tarde por cuestiones “económicamente empresariales” me ha comentado Ángel el dueño. Así que “xa veremos”, hasta el próximo viernes a las seis de la tarde en “la mesa del fondo”

jueves, 27 de octubre de 2022

Nuestro Macondo, viernes 21 de Octubre de 2022

Macondo, 18 horas del 21 de Octubre de 2022, los tres nos comimos todas las chocolatinas, casi nos cogemos un empacho pero bueno entre verso y verso y café y café fuimos haciendo la digestión. Este viernes tres, mejor dicho seis, tres que estuvimos y tres que justificaron su ausencia, así que fuimos seis Rosalía, María Placeres, El Quijote, Carlos, D. Antonio y yo. Por lo tanto “abarrote en el Parrote” como diría alguien. Amena reunión en la que se habló de todo, del bien y del mal, del dulce y del “salao”, de la risa y del llanto, en fin, como en cualquier Parlamento que se precie. Alfonso trajo un libro de una amiga Nelly Pineda Hernández y de él leyó “Muerto el siglo viva el siglo” y yo aprovechando leí un poema dedicado a, bueno ya me diréis vosotros a quién os parece. Y sin más y sin menos tras dos horas y pico de agradable tertulia entre amigos, nos despedimos desde una mesa lateral, no desde la mesa del fondo pues por despiste, por un olvido (y por la pandemia, supongo) nuestra mesa ya estaba ocupada. Así que os esperamos a tod@s el próximo viernes pero en persona, espero. 

Muerto el siglo viva el siglo

 Cansado, como borra de un vino antiguo, 

decanta este siglo. 

Se cuela en la tierra caliente de inmenso terror, 


Y la rueda sigue sin detener el tiempo.

 Lo nuevo es pasado, lo viejo es presente. 

Son invisibles los ligamentos 

a un instante, a un momento. 

Al sencillo canto de alguna fuente. 

Al dolor del aire ante un pájaro muerto.

 Inconsciente abraza al universo

, la llama joven y fluorescente que inexorable, 

incinera instantes. 

En el perfecto equilibrio del grito y el silencio.

 Nelly Pineda Hernández 


 ¡Maldita sea! 

¡Maldita sea!

Crujió el roble 

sobre el bosque

 al primer aliento 

de la tierra 


¡Maldita sea

! Gritó el roble 

aferrando sus raíces 

a la tierra ¡


Maldita sea! 

¿¡No lo entiendes, Madre!?


 No soy yo 

el que destroza tus laderas 


No soy yo 

el que arrasa las praderas


 No soy yo 
el que ahonda en tus entrañas
retorciendo tus paredes
destrozando tus abismos
agostando el mar que te refresca

No soy yo 

porque unido a ti estoy 

porque formo parte de tu piel 

porque me das la vida 

y yo la vida también se la doy

 a él 


No soy yo, Madre

 no soy yo 


No es el mar embravecido 

No es el río desbordado 

No es la lluvia torrencial 

ni el calor

ni el frio 

Sabes quien es, Madre 

lo sabes y te duele 

le has dado todo todo 

que es lo único que tiene 

y aun así 

lo desprecia 


lo destruye 


y no huye

 y eso es lo más extraño 

pues

 él

 sólo a ti 

te tiene 

Sólo a ti te tenemos, Madre

 y solos aquí nos quedaremos 

esperando tu perdón 

y el perdón del tiempo 

ue nos quede.


 Francisco E. Vila

Nuestro Macondo, viernes 14 de Octubre de 2022

Muy buenos días queridos Diversos, adjunto crónica del pasado viernes, Macondo sigue generando versos y momentos poéticos.

Besos y versos. 



Desde Macondo



Otra tarde más, otro viernes el silencio rodeado de risas y comentarios y música, si música que anima el ambiente. Pero allá, allá lejos en la mesa del fondo a dos pasos de la aldea de Gabriel, el silencio reina.

Y ahora de repente “ya no reina” y no es crítica regia, es que han aparecido al fin “dos náufragos” de la mar inmensa: Fernanda y Alfonso, como Dulcinea y D. Quijote. Ya somos tres, ellos dos y yo, que sólo soy “el cronista temporal” de este rincón añorado y casi abandonado por culpa del tiempo, la pandemia y las circunstancias, que añora el regreso de Ángeles y no celestiales precisamente y sueña con el día en que cambien “los tiempos” y regresen aquellos, aquellos sábados intensos.

Y para despedirme después de haber disfrutado intensamente de la reunión, unos pocos versos de un poeta escocés de Banff (Escocia), que también añora algo por lo que se ve, ya me diréis.



Volveréis tiempos perdidos

volveréis a llenar instantes que se fueron

volveréis a recuperar la vida

y yo tal vez ya me habré ido

perdido

en los confines del tiempo.


Fergus McRoig (1.870)


Nuestro Macondo, viernes 30 de setiembre de 2022

Muy buenas tardes queridos Diversos, los viernes avanzan y se llenan de poesía en la mesa del fondo del café de Macondo. A continuar con besos y versos.

Ángeles

  “Las Cáscaras” de Lorenzo Olivar en la voz de Carmen. “Alfonsina y el mar” lo lee Antonio que ha regresado. Carlos lee su poema dedicado a la Tertulia del Macondo. Y yo me permito la licencia de leer “Ella y yo” de mi poemario “Estación de Tránsito, andén 2”. Hablamos también de mil y un temas distintos tanto locales como internacionales, lo que solemos hacer en nuestras tertulias. Y vamos variando el número de asistentes unas veces, seis, otras yo, otras tres, otras cuatro, pero no se rebaja la calidez y calidad de los participantes, exceptuándome yo que de calidad ando flojo y de calidez más bien templado jajaja. La verdad es que ahí estamos, seguimos estando y poco a poco nos animamos. Sí, ya sé que el día y la hora no son los mejores pero es lo que hay y el sitio y los asistentes le dan el altísimo valor que tienen las tertulias y lo que ellas encierran, cultura, arte en general y sobretodo amistad. Y así como siempre ¡Hasta el próximo viernes!, que allí os estaremos esperando con los libros abiertos y los cafés pendientes y esperando… en la cafetera, claro.

jueves, 29 de septiembre de 2022

Nuestro Macondo, viernes 23 de setiembre de 2022

Muy buenas tardes mis queridos Diversos, seguimos caminando. Y escuchando versos y sonriendo. 


Adjunto la crónica de Paco de este viernes en nuestra mesa del fondo del Café de Macondo.
Besos y versos.
Ángeles

Hace poco era quizás “un barco a la deriva”, “el último vagón del tren del silencio en la tormenta”, era tal vez muchas ilusiones y simplemente nada. Pero al fin, después de la última tertulia en que logramos volver a ser tres, hoy hemos conseguido ser seis. Y sobre todo qué más se puede pedir que estar flanqueado por nuestras Rosalía y María Placeres, todo un placer, nunca mejor dicho, volver a estar juntos. Carlos Blanco que repite, Alfonso nuestro D. Quijote que también repite y esa sonrisa de Flory, una nueva amiga.

Casi todos leímos y todos disfrutamos. Rosalía abrió su libreta (la nueva es roja, de color, claro). Carlos recitó el único de sus poemas que recuerda de memoria (¡y yo que me creía el único!). Alfonso otro suyo y Placeres leyó otra vez a Alfonso para disfrutar doblemente de su obra. Flory nos escuchó a todos y yo logré leer este mío, aquí lo resumo pues es más largo y como ya era tarde, casi las ocho, nos fuimos todos prometiendo volver:


 Se agotó la última hoja del último cuaderno

 finalizó el sendero por donde huyen

 miles de palabras y un millón de versos.

 …

 Sólo espero que la pluma se despierte en un cincel

 que grabe a fuego y hierro el sentimiento

 convirtiendo a estos versos en testigos

 del paso y transcurrir del tiempo.


 Poema de “Las Memorias de un poeta inédito”


Prometo que el próximo viernes los versos finales serán de otr@ compañer@. ¡Hasta el viernes en el Macondo!


Nuestro Macondo, 16 de setiembre de 2022

 Muy buenas noches mis queridos Diversos. Ya comenzamos y los versos nos esperan en la mesa del fondo del café de Macondo. Recuerden que las reuniones son los viernes a las seis de la tarde. 

Con besos y versos.
Ángeles

Viernes, 16 de Septiembre de 2022, eran las 17:55 y al igual que Gabriel iba camino a Macondo. No sabía realmente si lo siguiente que tendría que contar (escribir, describir) era “otro viernes solo” o simplemente como Gabo habría comenzado “Cien años de soledad” y convertirme en otro Premio Nobel más. Pero no, la suerte esta vez me acompañó y de repente, sólo en la mesa del fondo, oigo a alguien en la barra que le pregunta a Angel por Francisco Vila, y ahí estaba yo saludando a un nuevo miembro de este “barco a la deriva”, Carlos Blanco ahí lo podréis conocer en la foto y supongo que tendrá la suerte de iros conociendo. Y entre otras cosas nos comentó que no es su profesión, pero si su ilusión, que por cierto desde mi punto de vista y conozco a bastantes pintores, a él a Carlos no se le da nada mal pintar, ya lo podréis comprobar. Y como en nuestras tertulias, últimamente, una multitud no somos dos pero si tres, por fin quién mejor que un nombre profundamente literario y legendario “El Quijote” don Alfonso Modroño ha venido y hemos conseguido “Abarrote en el Parrote” y logrado un comienzo de Tertulia. Espero que, por lo menos, se repita el próximo viernes.

Y así los tres hablando de mil y una cosas para conocernos mejor tuvieron el detalle de animarme a leer el poema que llevaba preparado porque “qué es una tertulia literaria en el Macondo sin leer un poco de poesía. Y en este caso leí “El viento tiene miedo” un poema que le tengo cierto cariño como a todos mis poemas claro, pero a este un poco más. Así que hasta aquí hemos llegado “Besos y Abrazos” para tod@s y hasta el próximo viernes 23 a las 18:00 horas en el MACONDO.



El viento tiene miedo


Es la voz del viento

ululando a lo lejos

cruzando los valles

capeando los bosques

elevándose al cielo.


Miedo

miedo de amainar el vuelo

miedo de ahogar el eco

en los confines del tiempo

miedo de convertirse en brisa

y convertir en susurro al trueno.


Miedo

el viento tiene miedo.

Hijo del huracán y la tormenta

hermano del aire

de las nubes compañero.

Amante, amado

de las olas del mar inmenso.


Miedo

el viento tiene miedo

de las noches profundas

del sol y de la luna

de los acantilados salvajes

de las playas

de los desiertos

de las montañas y el cielo.

Del cielo el viento tiene miedo

de convertirse en infinito

al querer apagar con su soplo

las estrellas del firmamento.

De las montañas, de los desiertos

el viento tiene miedo

de perderse en sus laderas

en sus cumbres

en sus dunas

y en sus puertos.

En los acantilados abruptos

donde anidan las gaviotas

los cormoranes y albatros

teme quedarse sin fuerzas

para poder mantenerlos en vuelo.

Y en las playas extensas

donde hasta ahora fue el dueño

teme quedarse dormido

sobre las olas tranquilas

que mansas en la arena se acuestan.


Miedo

el viento tiene miedo.


Francisco E. Vila